Capítulo 1:
El libro.
Esa tarde su madre había salido. Cuando terminó de leer su libro, no sabía que hacer. Quiso jugar un rato a su videoconsola, pero le pasó algo raro y no volvió a funcionar. Decidió subir al desván para intentar distraerse con algo. Allí solo había juguetes y peluches viejos, álbumes de fotos... y los libros de su abuelo. Comenzó a buscar algo interesante por la estantería. Había muchas e innumerables filas de libros en la biblioteca. No sabía cual elegir, así que fue mirándolos, diciendo;
-Geología..., historia... arte Griego…
Siguió así hasta que encontró uno muy peculiar. Estaba forrado de llamativo terciopelo rojo y tenía bisagras de oro. Lo puso sobre su regazo y vio la cara plateada y sucia de un dragón. La encuadernación era gruesa y fuerte, y tenía adornos de oro. En esta había un emblema de un dragón. Volvió a observar la portada.
Observó la esmeralda que tenía como ojo. Y también, desanimado, la placa con candado, también oxidados que tenía el libro.
-¡Oh!-exclamó Jake-Está cerrado.
Pero, cuando fue a colocarlo, algo resbaló de entre las páginas. Era un acertijo...
“Si el reino de los dragones queréis hallar, la manzana hexagonal habéis de girar...<<<><”
Jake tardó un rato en descifrar que la Manzana Hexagonal era el ojo del dragón, y que las flechas indicaban cuantas veces y hacia donde había que girar el ojo del dragón. Siguió las indicaciones al pie de la letra, el ojo del dragón se abrió. Dentro había una llave pequeña.
Cabía justa en la cerradura del candado. Cuando el libro se abrió, Jake observó el gran contenido de dibujos, garabatos y escrituras. Hasta algunas estaban escritas con una especie de runas desconocidas para él. Había una especie de vórtice dibujado y al lado un dibujo de una choza pequeña.
-¿Esto no es… el trastero?-Dijo Jake para sí. Después leyó el texto en el que ponía...
“El portal que lleva al reino de los dragones está en este edificio. Este fue sellado ya hace tiempo por culpa de un ataque de los Dragones Negros al reino de Drakonia. Si queréis volver a abrirlo, recitad este conjuro...
DRAKONIS Aget domen.
...Y así se abrirá la puerta.”
-¡Ja! La puerta del reino de los dragones en el cobertizo… Imposible. Bueno, iré a reírme un rato.
Fue al cobertizo y pronunció las palabras adecuadas. Se abrió un aro de luz ante él.
-¿¡Pero qué…!? Tengo que avisar de esto a alguien y rápido… Sí, creo que ella me guardará el secreto.

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